Inicio > Medicina > ¿ESTAMOS CRIANDO VAGOS?

¿ESTAMOS CRIANDO VAGOS?

Viernes, 12 de Marzo de 2010 Administrador Dejar un comentario Ir a comentarios

¿ESTAMOS CRIANDO VAGOS?

POR EL DR. CÉSAR MELLA (PSIQUIATRA)

Hay que llamarlos varias veces en la mañana para llevarlos a la escuela, se levantan irritados pues se acuestan muy tarde hablando por teléfono o conectados al internet;
no se ocupan de que su ropa esté limpia y mucho menos ponen un dedo en nada que tenga que ver con ‘arreglar algo en el hogar’.
Idolatran a sus amigos y viven poniéndoles ‘defectos’ a sus padres a los cuales acusan a diario de que ‘están pasados’, no hay quien les hable de ideologías, de moral y de buenas costumbres, pues consideran que ya lo saben todo.
Hay que darles su ‘semana’ o mesada de la que se quejan a diario porque ‘eso no me alcanza’, si son universitarios siempre inventan unos paseos de fin de semana que lo menos que uno sospecha es con que regresarán… definitivamente estamos rendidos y la tasa de retorno se aleja cada vez más, pues aún el di­a en que consiguen un trabajo hay que seguir manteniéndoles.
Me refiero a un segmento cada vez mayor de los chicos de capas medias urbanas que bien pudieran estar entre los 14 y los 24 años y que para aquellos padres que tienen de dos a cuatro hijos constituyen un verdadero dolor de cabeza. ¿en que estamos fallando?, para los nacidos en los cuarenta y cincuenta el orgullo reiterado es que se levantaban de madrugada a ordeñar las vacas con el abuelo; que tení­an que limpiar la casa; que lustraban sus zapatos; algunos fueron limpiabotas y repartidores de diarios; otros llevábamos al taller de costura la ropa que elaboraba nuestra madre o tení­amos un pequeño salario en la iglesia en donde ayudábamos a oficiar la misa cada madrugada.
Lo que le pasó a nuestra generación es que elaboramos un discurso que no dió resultado:

‘¡yo no quiero que mi hijo pase los trabajos que yo pasé!’.  el ‘dame’ y el ‘cómprame’ siempre fué generosamente complacido y ellos se convirtieron en habitantes de una
pensión con todo incluido que luego querí­amos que fuera un hogar.
Al final se marchan al exterior a la conquista de una pareja y vuelven al hogar divorciados, porque la cosa ‘se les aprieta’ en su nueva vida, los que tienen hijos pequeños pónganlos los domingos a lavar los carros y a limpiar sus zapatos. un pago simbólico por eso puede generar una relación en sus mentes entre trabajo y bienestar, los hijos deben desde temprano aprender a lavar, planchar, cocinar para que entiendan la economí­a doméstica en tiempos que podrí­an ser más difí­ciles, la música metálica, los conciertos, la tele, la moda y toda la electrónica de la comunicación han creado un marco de referencia muy diferente al que nos tocó.
Estamos compelidos a revisar por los resultados si fuimos muy permisivos o si sencillamente hemos trabajado tanto que el cuidado de nuestros hijos queda en manos de las domésticas y en un medio ambiente cada vez más deformante.
Ojalá que este mensaje llegue a los que tienen ‘muchachos chiquitos’ pues ya los abuelos pagaron la transición…

Comparteme en:
  • Facebook
  • Twitter
Categories: Medicina
  1. Sin comentarios aún.
  1. Sin trackbacks aún.